BENISSA
La necesaria adaptación a la demanda turística no ha hecho perder al municipio ni un ápice de personalidad. Entre el verde de la montaña y el azul del mar, la población preserva su marcado carácter medieval que, unido a la belleza de sus playas, calas y paisajes, deja paso a la luz para componer una preciosa imagen en la que no faltan los acantilados y el recorte de las rocas. |